Lanzamiento Proyecto de Huertos Urbanos / Quillota

Preocupantes resultados reveló el diagnóstico alimentario nutricional realizado por estudiantes en práctica de la Carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso a los nueve jardines infantiles municipalizados de la comuna de Quillota.

El estudio evaluó a 271 niños y niñas que actualmente cursan los niveles medio mayor y transición. Los resultados obtenidos señalan que un 38,1 por ciento presenta malnutrición por exceso, cifras que aumentan con la edad. Otro dato interesante es la ingesta de las minutas por tiempos de comida, sobresaliendo la baja ingesta observada en el plato de la entrada, la cual es elaborada con hortalizas. Y en cuanto al tipo de verdura y fruta no consumida, destaca el bajo consumo de habas, repollos, alcachofas, ciruelas, kiwis, damascos y duraznos.

Así lo dio a conocer la académica de la Escuela de Nutrición y Dietética UV, María Carolina Henríquez, quien además es investigadora del CIDAF (Centro de Investigación y Desarrollo de Alimentos Funcionales), en la ceremonia de lanzamiento del Programa Huertos Urbanos, modelos de promoción de salud, que en conjunto con el municipio de Quillota y otros colaboradores, están implementando en la comuna para combatir la obesidad infantil.

La actividad se realizó en el Jardín Infantil Putupur, ubicado en el sector de San Pedro, Quillota.

“El objetivo se orienta a combatir una de las principales causas de obesidad infantil como es la alimentación poco saludable, producto de la baja ingesta de frutas y hortalizas y el elevado consumo de alimentos altos en grasas, azúcar y sal”, planteó.

La académica afirma que la experiencia internacional demuestra que la formación de conductas de autocuidado y promoción de salud para promover cambios que incidan en la salud de las personas son más efectivas en la medida que se instalan precozmente en el estilo de vida de las personas.

“Una forma es mediante la implementación de huertos urbanos, los que son concebidos como un espacio de aprendizaje vivencial, lúdico e interactivo, que permite el acceso y el autoabastecimiento de alimentos saludables que inciden tempranamente en la formación de hábitos y conductas saludables, y que permiten un crecimiento y desarrollo normal de los niños y niñas”, aseguró.

Alejandro Rodríguez, director del Vínculos y Cooperación Internacional UV, destacó que en este proyecto no solo los académicos están participando, destacando el aporte de “los profesionales del Centro Agroecológico El Vergel y los estudiantes de la carrera de Nutrición y Dietética, que han estado realizando el diagnóstico, pero también participando activamente con la generación de estos hábitos y formación en salud que se busca con este proyecto”, valoró.

Agregó que la vinculación con el medio es justamente eso: un diálogo que se genera entre los miembros de la comunidad universitaria y la comunidad que está inserta en el territorio donde opera la institución, en este caso en la Región de Valparaíso.

“Entonces los beneficios son recíprocos, ya que a los estudiantes de la carrera les permite abrir un nuevo campo laboral, no tradicional, en este ámbito de la educación. Fundamentalmente, siempre se ha pensado la carrera de Nutrición en el ámbito de la salud, y sin duda es así, pero también la articulación entre salud y educación nos parece muy relevante, no solamente para la comunidad, también para los propios estudiantes, en el sentido de que entienden una nueva dimensión de su profesión que hasta este momento no era tan precisa”, advirtió.

El alcalde de Quillota, Luis Mella, evaluó positivamente la iniciativa. “Estamos muy contentos en Quillota de poder desarrollar este proyecto, que va a beneficiar a más de 700 niños y niñas de nuestros jardines infantiles y que implica el poder educar y formar una nueva cultura de alimentación saludable”, sostuvo.

Por su parte, el encargado del Centro Agroecológico El Vergel UV, Pablo Espinoza, lugar donde se realizaron las capacitaciones a las parvularias y equipo técnico de los jardines infantiles, destacó la importancia de la agricultura urbana en otros países.

“Lo que estamos tratando de hacer nosotros es llegar con los huertos urbanos a los jardines infantiles, como un método de promoción de salud. La Habana, Cuba, es la ciudad latinoamericana con mayor superficie de agricultura urbana. Estamos hablando de 39 mil 900 hectáreas. Eso es más que toda la superficie de Quillota”, aclaró.

En la misma línea, el rector Aldo Valle, señaló que el Programa de Huertos Urbanos es en sí mismo una experiencia educativa muy atractiva e innovadora, que tiene enormes beneficios. “Aquí precisamente se está educando en una nutrición más saludable a los niños de los jardines infantiles, sobre la base de que ellos mismos tengan la experiencia de sembrar y de cultivar hortalizas que luego van a consumir y esa experiencia educativa es enormemente transformadora”, subrayó.

El cierre de la actividad fue coronado con la plantación simbólica de árboles nativos en el huerto del Jardín Infantil Putupur, de manos de las autoridades.

 

Finalmente, la profesora Henríquez agradeció la colaboración de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), quien realizó la donación de 45 árboles nativos por medio de su programa de arborización “+ Árboles para Chile” y de la empresa Torre S.A., que donó los pallets utilizados para la construcción de las cercas de cada huerta.

 

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